Cartagena tiene el desafío —y la oportunidad histórica— de consolidar un modelo urbano sostenible, competitivo y socialmente justo. La Centralidad Nelson Mandela y Villa Hermosa nace como respuesta estratégica para construir la ciudad del futuro: una ciudad más verde, más conectada, más productiva y con capacidad para atraer inversión en el largo plazo.
Este proyecto asume la sostenibilidad no como un discurso, sino como motor económico que genera valor en el suelo, activa cadenas productivas y abre espacio a inversión rentable y escalonada.