En las últimas décadas, Cartagena ha concentrado desarrollo en el Centro Histórico, Bocagrande, zona Norte y corredor industrial Mamonal.
Sin embargo, el suroriente se ha consolidado como un territorio emergente de expansión natural de la ciudad, con un fuerte crecimiento poblacional y una demanda habitacional en aumento.
Este patrón de expansión espontánea, caracterizado por urbanizaciones informales y déficit de espacio público, ha generado retos pero también alto potencial para el desarrollo estructurado de vivienda, comercio, equipamientos y tejido económico.